domingo, 15 de septiembre de 2013

Prólogo - Amor en Riesgo

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Paula Chaves estaba tumbada en la cama del hospital con una mano aferrada al móvil y la otra enjugándose unas ardientes lágrimas. Tenía que

llamarle. No había otra elección.

¿Cómo reaccionaría Pedro? ¿Le importaría siquiera?

Sólo había una manera de averiguarlo. Pulsó la tecla de llamada pero, casi de inmediato, colgó.

—¿Qué tal está hoy, señorita Chaves? —sus pensamientos fueron interrumpidos por la enfermera.

—Bien —susurró débilmente Pau.

—¿Ya lo ha organizado todo?

Pau tragó saliva, pero no contestó.

—Sabe muy bien que el doctor no la dejará marchar hasta que tenga a alguien que le cuide mientras guarda reposo en cama —la enfermera la

miró con reprobación.

—Estaba a punto de hacer una llamada —un suspiro se escapó de labios de la joven.

—Bien —asintió la enfermera—. En cuanto termine, la dejaré sola.

Tras respirar hondo, Pau miró la pantalla del móvil y volvió a pulsar la tecla de llamada.

—Alfonso.

Ella sintió que se le escapaban las fuerzas.

—¿Quién es? —insistió la voz.

Pau colgó. No podía. Tenía que encontrar otro modo que no incluyera a Pau Chaves.

Antes de poder reflexionar sobre ello, el teléfono que aún tenía en la mano empezó a vibrar. Descolgó automáticamente, sin darse cuenta de

que era él que le devolvía la llamada.

—Sé que estás ahí —rugió él—. ¿Quién demonios eres y por qué tienes mi número?

—Lo siento —susurró ella—. No debería haberte molestado.

—Un momento —dijo él antes de una larga pausa—. Pau, ¿eres tú?

Habían pasado cinco meses. Jamás pensó que la reconocería. ¿Cómo era posible?

—Pues… sí —balbuceó ella al fin.

—Gracias a Dios —murmuró él—. Te he estado buscando por todas partes. Sólo una maldita mujer desaparecería así de la faz de la tierra.

—¿Qué?

—¿Dónde estás?

Ambas preguntas se produjeron simultáneamente.

—Yo primero —ordenó él—. ¿Dónde estás? ¿Estás bien?

—Estoy en el hospital —dijo ella tras recuperarse de la impresión.

—Dios —dijo él junto a unas palabras que ella no comprendió—. ¿Dónde? ¿En qué hospital? Dímelo.

Completamente aturdida ante el giro que tomaba la conversación, le dio el nombre del hospital.

—Llegaré en cuanto pueda —dijo él sin darle tiempo de contestar antes de colgar.

Con manos temblorosas. Pau dejó el teléfono a un lado antes de abrazar la barriga con las manos. De repente se dio cuenta de que no le había

dado la noticia más importante. El motivo de la llamada. No le había dicho que estaba embarazada.


Y un día volvi, yo se que me extrañaron, comenten y mañana subo el primer capitulo, me avisan si quieren que les pase la nove y desde ya gracias por leer :)

4 comentarios:

  1. Me encantóoooooo!!! Mandame al twitter cada vez que subas capítulos!! (@AmorPyPybb) Gracias, pinta que va a ser interesante como las otras!!! :-)

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  2. muy bueno el prólogo,ya quiero leer los capítulos!!!

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  3. Holaaa! Soy @MaraAldecoa_cba me pasas cuamdo subas? :)

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