miércoles, 15 de abril de 2015

“Gonza y vos”


“Nena: Pau dice que vas a ser nena, yo soy Gonza y creo que voy a ser tu tío. Pensé que los tíos eran siempre viejos pero yo soy un nene chiquito todavía.


Cómo ser un buen tío:
1) Si sos viejo las respuestas vienen solas.
2) Si sos chiquito preguntale a alguien de confianza.


Hace muchos días que con mamá y Pau vivimos en la casa de Pepe. ¡Está re buena esa casa! Tiene escalera, tres baños y hasta una pileta. En casa no teníamos todo esto. Me gusta mirar los dibujitos en la tele y a veces juego con los perros, Luciana dice que la hembra está embarazada y por eso está tan gorda. Le pregunté si me podía quedar con algún perrito y ella me dijo que el más lindo iba a ser para mí.

Con mamá y Pau volvimos a casa, a la de verdad, para juntar nuestras cosas. Papá no estaba, hace mucho que no lo veo y lo extraño un poco. Mami me dice que lo voy a venir a visitar cuando yo quiera pero que la ley pide que me quede con ella. Nos llevamos toda nuestra ropa y mis juguetes.

Los papás de Pepe dijeron que nos podíamos quedar en el cuarto de huéspedes. Hay una cama grande así que duermo con mamá. Igual ella dice que es por poco tiempo porque va a conseguir un trabajo que le paguen mejor que el que tiene ahora y vamos a construir una casa para vivir nosotros dos.

—¡Ey! ¿Qué pasa campeón? —Abrí la puerta del cuarto de Pepe y me quedé ahí parado esperando a que me vea.

—Nada. — En realidad no me animaba a hablar.

—¿Querés que juguemos al futbol? —Me señaló la pelota que tenía en las manos. Negué. —¿Querés que te lleve a Mc Donalds? —Volví a negar y esta vez hice puchero para llorar. —¡Epa! ¿Qué tenes? — Me agarró a upa y nos sentamos en la cama.

—Pau dijo que en unos días es mi cumple.

—Sí, ¡cumplís cinco años ya! Estas re grande. ¿Queres que te regale algo? —Negué. —¿Y que queres?

—A mi papá. —Entonces me largué a llorar muy fuerte y Pepe me abrazó para que me calme. —¡Quiero a mi papá! ¡Quiero a mi papá!

Unos días después, todos mis compañeros de jardín vinieron a mi nueva casa para festejar mis cinco años. Trajeron un castillo inflable y la mayor parte del tiempo la pasamos ahí. Había muchos chisitos, palitos y papas fritas para comer, gaseosas y vasos de plástico. Lu nos hizo jugar a la búsqueda del tesoro, nos había dado una lista de cosas que teníamos que buscar en todo el patio, el ganador, que fue Santi, se llevó una bolsa de chupetines pero lo obligamos a que comparta con nosotros. Mamá me alzó a upa para pinchar la piñata. Antes de que la fiesta terminara nos juntamos todos alrededor de la mesa y apagaron las luces, mi hermana llegó con una torta y una vela celeste con el número cinco. Apagué la vela cuando mis amigos me cantaron el feliz cumpleaños.

Cuando prendieron las luces de vuelta, Pepe, que no había estado en mi cumple, entró por la puerta seguido de mi papá. Pau lo miró mal y se fue. Yo corrí a abrazarlo, estaba feliz de volver a ver a papá.

—¿Que pasa, Gon? —A la noche, cuando todos dormían, salí de la pieza que compartía con mamá y fui a la de Pepe. Él estaba sentado en su cama mientras Pau dormía.

—¿Se enojó conmigo? —Pregunté un poco triste. Había escuchado unos gritos de ella.

—No… conmigo.

—¿Por qué?

—No importa, ¿la pasaste bien hoy? —Asentí y me senté sobre las piernas de Pepe que descansaban a lo largo de la cama. El acariciaba la mejilla de Pau.

—Papá me regaló un auto a control remoto.

—¡Qué bueno! ¿La torta estaba rica?

—Sí. La hizo Pau.

—Cocina rico tu hermana. —Hice que sí con la cabeza.

—¿Por qué Pau no quiere a papá?

—Sí que lo quiere. Lo que pasa es que está enojada con él porque se portó mal.

—Mamá dice que voy a ser tío. —Me gusta cambiar de tema.

—Ajam. —Bostezó, creo que lo estaba aburriendo.

—Yo pensé que los tíos eran todos viejos. —Se rio de mí.

—¿Por qué?

—Mis tíos son re viejos. Tienen arrugas y les faltan los dientes. A mí el otro día se me cayó un diente pero mamá dice que me va a volver a crecer. —¿O era que me estaba volviendo viejo?

—Vos vas a ser tío porque sos hermano de Pau, no tiene nada que ver la edad. Lu también va a ser tía.

—¿Lu es hermana de Pau? —Recién me entero.

—No, es mi hermana. Y como yo soy el papá del bebé de Pau, entonces Lu es tía.

—Ahh. Pero yo no soy el hermano de Pau.

—Bueh, sos el medio hermano pero para el caso es lo mismo. ¿Vos querés ser tío? —Elevé los hombros.

—No sé. ¿Qué hacen los tíos?

—Nada. Cuidan a sus sobrinos.

—¿Qué es un sobrino? —No entendía todas estas palabras.

—Cuando uno es tío, es tío del sobrino. O sea que para vos, el bebé va a ser tu sobrino. ¿Entendés? —Negué. —No importa, sos tío y punto.

—¿Y mamá qué es?

—Es un poco difícil… porque tu mamá no es pariente de Pau.

—Pero es mi mamá y yo soy el tío. —Suspiró.

—Pero tu papá es el papá de Pau, en cambio tu mamá no. Ella vendría a ser como una abuela de corazón, mi mamá sería la abuela de sangre.

—¿Y la mamá de Pau es la abuela?

—Sí, la cuida desde el cielo.

—¿Por qué murió la mamá de Pau?

—Porque todas las personas se mueren alguna vez, algunos más jóvenes y otros más viejos.

—Yo no quiero que la mía muera. Ya le hice prometer que por lo menos viva cien años. ¿Es mucho tiempo eso?

—Puf, un montón. ¿Qué otras dudas tenes? —Y me quedé un ratito pensando.

—¿Cuándo voy a ser papá yo?

—Cuando tengas novia.

—Pero yo ya tengo novia, es Camila.

—¡Mira vos! No te tenía así.

—Entonces, ¿voy a ser papá? —Abrí los ojos.

—No… Falta todavía. Los novios tienen que hacer cosas para ser padres.

—¿Plantarle la semillita? Eso me dijo Pau el otro día.

—Claro.

—¿Y cómo se hace para plantarle la semillita? ¿En dónde se le planta? —Se rascó la cabeza.

—¡Que charleta que estas! Ya lo vas a descubrir cuando seas grande. Y ojito con querer plantarle alguna semillita a Cami.

—Bueno… —Miré la panza de Pau por un tiempo. —¿Cuánto falta para que salga?

—Tres meses.

—¿Eso es mucho o poco?

—Es mucho pero pasa volando. Todavía tiene que crecer un poco más.

—Se va a volver re gorda Pau.

—Sí. Pero conociéndola a tu hermana después empieza a hacer gimnasia.

—¿Y por donde va a salir? —Se rio de mi pregunta. Siempre lo hace.

—Por la cola.

—¿Los bebés nacen en el baño?

—No, en el hospital. Hay un doctor que se ocupa de que el bebé salga.

—¿Un doctor le va a mirar la cola a Pau? —Puso su cabeza de costado.

—Digamos… que si… pero va a estar ocupado en el bebé, no va a estar pendiente de la cola… sino le corto el cuello.

—¿Por qué las chicas son las que tienen al bebé?

—Porque los hombres no nacimos para esto.

—¿Y para que nacimos? —Pepe siempre respondía a todas mis dudas.

—Para cuidarlas.

—¿Vos la cuidas a Pau?

—Obvio, ¿y sabes por qué la cuido? —Negué. —Porque ella es mi vida y si le llega a pasar algo, me muero. Por eso tenes que cuidar a las personas que amas. —Asentí, él siempre me daba consejos. Mis ojos se quedaron quietos en la panza de Pau, sentí algo raro cuando mi pie la tocó sin querer.

—¿Qué fue eso?

—¿Qué cosa?

—Sentí algo acá.

—Es la nena, sabe que estamos hablando de ellas entonces se mueve.

—¡Guau! ¿Escucha desde ahí?

—Sí… ¿le queres decir algo? —Negué. No me animaba.

—¿Le puedo dar un beso? —Y me agaché un poco para dejar un besito sobre la panza y seguir sintiendo cómo se movía.


Presentee, que tengan una linda noche. @patty_lovepyp

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