domingo, 18 de agosto de 2013

Capítulo 14- Aprendiendo a Amar

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— ¡SOFIA! — ¿dónde se había metido esa mujer?—. ¡Sofia!
La mencionada apareció en la puerta de su oficina, agenda y bolígrafo en mano.
— ¿Me ha llamado? —preguntó enarcando una ceja con la mayor tranquilidad.
Pedro apretó los dientes. No le gustaba nada cuando adoptaba esa actitud; a veces tener una secretaría que sabía tanto de la vida de uno era un inconveniente.
— ¿Dónde te has metido?
—Estaba rellenando la documentación que ha pedido que mandara por fax la última vez que me ha llamado a gritos hace menos de cinco minutos. Por no hablar —añadió sin darle tiempo a intervenir—… del correo de las dos últimas semanas que me ha pedido que ordenara hace diez minutos. También he contestado al teléfono mientras tanto... porque me ha pedido que hoy respondiera hasta a sus llamadas directas. Y gracias por preguntarme, he tenido unas estupendas vacaciones de Navidad, porque supongo que será para eso para lo que me ha llamado esta vez.

Por un momento, se quedó sin habla.
—Me alegro por ti —replicó igualmente sarcástico mientras se preguntaba para qué demonios la había llamado.
— ¿Y Bariloche? —continuó ella mirándolo a los ojos como si pudiera verlo por dentro—. ¿Qué tal ha estado es esquí este año? Normalmente vuelve un poco más relajado de las vacaciones.
—Bien —respondió dando golpecitos en la mesa con la yema de los dedos al tiempo que trataba de olvidar el fracaso absoluto que habían resultado las vacaciones—. El viaje ha estado bien.
—Estupendo —dijo Sofia en el mismo tono en el que podía haber dicho que había un burro volando—. Entonces quizá quiera que le diga lo que tiene en la agenda para hoy.
Levantó la cabeza de golpe. Eso era.
—Sólo si has terminado con tu discurso —contestó con dignidad—. Eso era precisamente para lo que te he llamado.
—Ya —murmuró Sofia claramente desconcertada—. Pues debería haberlo dicho —añadió abriendo la agenda que tenía en la mano—. A las nueve, tiene una reunión con Paula para hablar del lanzamiento de la nueva campaña, después...
Se puso rígido al oír aquel nombre y perdió la vista en el paisaje que se extendía al otro lado de la ventana mientras la voz de Sofia se iba convirtiendo en un murmullo.
Paula. ¿Qué tenía esa mujer que le hacía sentirse tan inquieto? ¿Cómo demonios lo hacía? Miró al reloj, las ocho y media; estaría allí en treinta minutos. No era apenas tiempo... ¿Entonces por qué de pronto treinta minutos le parecían una eternidad?

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Pau se preguntó si aquéllas eran las famosas náuseas matutinas. Sabía que su embarazo era todavía muy reciente, pero hasta el momento había estado perfectamente; tanto que a veces le había resultado difícil creer que realmente estuviera esperando un hijo. Incluso después de la confirmación del médico, se había encontrado perfectamente bien.

Hasta ese día. Tenía el estómago revuelto y parecía como si sus piernas hubiesen perdido solidez, y sabía que no tenía que ver con el movimiento del tren camino al centro de Buenos Aires, camino a Pedro. Sabía que no podía postergar el momento de darle la noticia, el problema era que no estaba segura de poder hacerlo. Pero tenía que estarlo; cuanto más lo retrasara, más duro sería.

En tren se detuvo de pronto entre estación y estación. Todo el mundo levantó la vista de los libros o los periódicos con los que trataban de matar el tiempo del trayecto y en busca de algún tipo de explicación. Los altavoces no tardaron en dar la información; había habido un leve descarrilamiento más adelante que iba a provocarles un retraso de alrededor de una hora. Se oyó el resoplido unánime de los pasajeros.
Alrededor de una hora. Otros sesenta minutos para pensar en lo que estaba a punto de hacer, una hora más de nerviosismo y náuseas. Miró al reloj y se dio cuenta de que no iba a llegar a tiempo a la reunión con Pedro, así que buscó el teléfono dentro del bolso para avisar del retraso. Al menos podía avisar.

Pedro sintió el momento exacto en el que llegó. Oyó las puertas del ascensor y supo que era ella, después escuchó sus pasos apresurados en el pasillo mientras él observaba la panorámica de la ciudad con las manos metidas en los bolsillos del pantalón. Ya podía imaginar el aroma de albaricoque aproximándose a él.
Era curioso, pero no podía quitarse aquel olor de la cabeza. Incluso en el chalet de Bariloche, rodeado de mujeres bellas, perfumadas, perfectamente maquilladas y dispuestas a ofrecerle algo de entretenimiento después del esquí; lo que había invadido sus sueños había sido aquel aroma de albaricoque. Para un aficionado a los diferentes perfumes de mujer como él, era increíble que de pronto todos le parecieran demasiado intensos, demasiado empalagosos.

Sus vacaciones habían sido un desastre. En lugar de relajarse, no había podido hacer otra cosa que pensar y pensar. Y había dos mujeres que no podía apartar de sus pensamientos. Con una había hecho el amor de un modo increíble y después había desaparecido de la faz de la tierra sin dejar rastro sin darle opción a buscarla.

La otra era una paradoja, una extraña mezcla de inocencia y seducción. A medida que iba conociéndola, iba descubriendo una esencia atrayente y cautivadora. Era además la mujer que lo había rechazado tajantemente, sin compasión alguna.

Nadie le había hecho nunca algo así. Dos mujeres y dos experiencias tremendamente insatisfactorias. No era de extrañar que últimamente estuviera teniendo problemas para dormir.
Y ahora una de ellas ni siquiera era capaz de llegar puntual a trabajar. Las cosas iban a tener que cambiar mucho por allí.
La oyó saludar a Sofia, que le aconsejó que pasara directamente, y espero hasta que escuchó el sonido de la puerta y supo que estaba en el umbral. Entonces se volvió a mirarla.
— ¡Llegas tarde!
—Lo siento, es que...
—La reunión era a las nueve en punto y son casi las diez.
—Te he llamado... Sofia..
—No trabajas para Sofia, trabajas para mí... cuando te molestas en venir.
—Eso no es justo...
Su protesta se vio interrumpida por el manotazo que Pedro dio en la mesa.
— ¿Estas son las horas por las que quieres que te paguemos?
—No es culpa mía si un tren se retrasa.
—Tu responsabilidad es llegar a trabajar a tu hora. Eso es todo. Si el tren no te deja aquí a tiempo, tendrás que buscar un medio de transporte más fiable.
—Me quedaré trabajando durante la hora de la comida y recuperaré el tiempo perdido.
—Por supuesto.
—Muy bien —respondió ella poniéndose recta—. Al menos estamos de acuerdo en algo.

Pedro se quedó callado unos segundos durante los que tuvo oportunidad de mirarla de veras. Llevaba un traje de lino muy favorecedor y adecuado para el verano. Tenía los ojos enrojecidos seguramente por el enfado y sin embargo, su rostro no parecía acalorado, sino todo lo contrario. Tenía la piel tan pálida que parecía traslúcida.
— ¿Estás bien?
Algo brillaba en sus ojos, pero desapareció rápidamente.
—Perfectamente.
—Estás muy... pálida.
¿Se habría dado cuenta? ¿Tan obvio resultaba?
—Bueno... será porque he venido corriendo desde la estación y... —tenía pensado esperar hasta que hubieran hablado del lanzamiento de la campaña, pero seguramente ése era tan buen momento como cualquier otro.
— ¿Y?
—Estoy embarazada.
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Hola gente linda esoty feliz porque Pepe y Pau ya tienen los regalos que les mandamos de Paraguay, que tenia que ver jajaja  kjhgfhjk disfruten del capitulo y comenten mucho, nos leemos mañana @patty_lovepyp

7 comentarios:

  1. ohhhhhhh que crueldad dejarnos esta intriga!!!
    porfissssssss, regalito del dia del niño aca en argentina... se buenita y regalanos uno mas! siii? ;)

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  2. ayyy nooo,no lo podes dejar ahí!!! subí más porfa!!!

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  3. ahiiiiii no es justoo, me quede con la re intriga pero igual me encanto!! jajaja subi mass porfas!!

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  4. Noooo puede ser que nos dejes así!!! Muy buen capítulo!!! Esperamos el siguiente!!!

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  5. Noooooo como nos vas a dejar asi!! Q maldad!! Jaja

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  6. Me encantoooooooo!!!!! se lo dijo no mas... falta el "vas a ser un papito" jaja
    espero él no venga ahora con una boludez y quiera despedirla o enviarla a otro sector... seguro que piensa que tiene un novio o marido por ahi jaja
    El proximo porfis.... subi el proximo pronto!!!!!

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  7. aaaaahhhhhhh!!!!!! que nervios!!!! y ahora le dice..... "y vos sos el padre..." jajaja
    Esta muy buena esta novela... GRACIAS por escribirla-adaptarla.... espero subas el prox capitulo hoy......

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