— ¿Qué?
—Que estoy embarazada —lo cierto era que ahora que ya lo había dicho en voz alta, se sentía mejor. Era un gusto poder contárselo a alguien que no fuera médico. Una sonrisa se le dibujó en los labios sin que pudiera hacer nada por ocultarla mientras se ponía la mano en el vientre—. Voy a tener un bebé.
— ¿Cómo demonios ha ocurrido?
Se encogió de hombros incapaz de dejar de sonreír, cosa que él no hacía ni mucho menos; en realidad su actitud era más bien hostil.
—De la manera habitual —se quedó pensando en ello una décima de segundo—. Bueno, en realidad no tan habitual, supongo.
—No te tenía por una persona descuidada —respondió él enfadado—. Espero que seas más responsable en el trabajo.
— ¿Yo fui la descuidada? Resulta curioso oír eso, viniendo de t...
—Si no te importa —la interrumpió tajantemente—, se supone que estamos aquí para hablar de la campaña. Si es que estás preparada.
—Claro que estoy preparada. Pero tengo que decirte algo antes, Pedro...
— ¿Qué? —preguntó poniéndose muy recto—. ¿No estarás pensando dejar la empresa ahora que te he ascendido? Confío en que te encargues de supervisar toda la campaña.
—No, no voy a dejar la empresa... a no ser que tú creas que debo hacerlo.
— ¿Por qué iba a creer algo así?
—Bueno, porque...
Se detuvo al oír algo en el pasillo, un revuelo que iba en aumento... Parecía que alguien estaba discutiendo con Sofia, un segundo después se abrió la puerta de golpe.
Pau se quedó boquiabierta al ver a su ex prometido entrar en el despacho con un ramo de rosas en una mano y una botella de champagne en la otra. Sofia iba tras él.
—Disculpe, señor Pieres, pero no puede entrar aquí.
—Tranquila —dijo Facundo con una de sus deslumbrantes sonrisas—. Estoy seguro de que sea quien sea este señor —continuó haciendo un gesto de poca importancia hacia Pedro—... nos disculpará. Pau y yo tenemos que hablar de un asunto muy importante.
—Señor Pieres, váyase por favor. Este no es el despacho de Paula.
—No te preocupes, Sofia —intervino Pedro acomodándose en su silla ante la oportunidad de enterarse de más cosas sobre la vida secreta de Pau. Primero el embarazo y después ese personaje que no podía ser otro que el padre. ¿Sería él el motivo por el que había rechazado a Pedro en Uruguay?
La idea le puso los pelos de punta.
Facundo obvió la existencia de todos excepto de Pau y se sentó en la mesa, mirándola cara a cara. Ella intentó levantarse, pero él se lo impidió para después ponerle el ramo de rosas sobre las piernas.
—Esto es para ti, cariño. Por cierto, estás más guapa que nunca —comentó al tiempo que se inclinaba sobre ella y le daba un rápido beso en los labios.
—Facundo... ¿qué demonios te ocurre? ¿Qué estás haciendo aquí? —consiguió preguntar ella después de quedarse mirando las flores incapaz de hablar.
—Pensaba darte una sorpresa cuando llegaras a casa, pero luego se me ocurrió que sería más divertido venir a buscarte al trabajo y después llevarte a algún restaurante romántico. Parece que has progresado mucho, la última vez estabas muchos pisos más abajo. Hernan... no sé qué... me dijo dónde podía encontrarte.
Pedro se recordó a sí mismo que tenía que decirle un par de cosas a Nan sobre la política de seguridad de la empresa; mientras no podía dejar de pensar en darle un buen puñetazo a ese Facundo por haber besado a Pau. Lo que no entendía era por qué ella parecía tan sorprendida de ver al padre de su hijo... ¿a menos que hubieran roto después de haber concebido al bebé? Vaya, parecía que el Ratoncillo Marrón tenía más capas de lo que él habría pensado.
—Facundo, ¿qué haces aquí? Esto no tiene ningún sentido.
Aquel tipo desoyó su protesta y, a pesar de la hora que era, descorchó la botella de champagne para después servirlo en dos copas que se sacó del bolsillo. Le dio una a Pau y él dio un trago de la otra sin apartar un momento la mirada de los ojos de ella.
—Entonces vámonos a buscarle el sentido a un lugar más privado —sugirió en tono seductor.
Pedro no aguantaba más en silencio; fuera quien fuera ese tipo, no iba a permitirle que se llevara a Pau en horas de trabajo.
—Ella no va a irse a ningún sitio.
Facundo se volvió a mirarlo ostensiblemente contrariado de verlo después de haberlo obviado desde su llegada.
—Perdone, pero esto es una conversación privada.
—Fíjese qué casualidad porque todos los demás pensamos que es usted el que está interrumpiendo una conversación privada —replicó Pedro con aparente tranquilidad.
Facundo sonrió con evidente falsedad.
—Agradezco que se preocupe por Pau, pero está a salvo conmigo, ¿verdad, Pau?
Ella lo miró detenidamente mientras dejaba las gafas sobre la mesa. A pesar de la sorpresa, lo primero que había pensado al verlo era que estaba guapísimo y había sentido una terrible sensación de pérdida. Había amado a aquel hombre perfecto y lo había perdido. Pero entonces había recordado cómo trataba a la gente, cómo pasaba por encima de todo aquél que no le fuera de alguna utilidad. Le indignaba que hubiera dado por hecho que caería rendida en sus brazos, sin preguntarle siquiera qué era lo que ella deseaba.
¿Por qué lo había aguantado tanto tiempo? Debía de haber estado desesperada por tener un hijo; tanto, que se había cegado. Ahora sin embargo, lo veía todo con claridad.
— ¿Pau? —dijo Facundo.
Se volvió a mirar a Pedro. Parecía a punto de levantarse y lanzarse sobre Facundo y Sofia, que seguía en la puerta, parecía dispuesta a ayudar a su jefe. Resultaba reconfortante tenerlos allí, pero aquello era algo que tenía que hacer sola. Además, si tenía que hablar con Facundo del embarazo, sería mejor que Pedro no estuviera presente. Pau respiró hondo y se dirigió a Pedro y a Sofia.
—Lo siento mucho, no sé qué está pasando pero si me dais un minuto, lo resolveré enseguida. Gracias por vuestro apoyo, pero creo que necesitamos un poco de privacidad. Si no os importa, continuaremos la conversación en mi despacho.
Pedro y Sofia se miraron el uno al otro como si ninguno quisiera ser el primero en marcharse.
— ¿Estás segura? —le preguntó Pedro.
—Sí.
—Mejor quedaos aquí, yo estaré ahí fuera por si necesitas algo.
—Gracias —respondió sonriendo y sin poder dejar de mirarlo a los ojos, donde encontró un maravilloso mensaje de tranquilidad. Una cálida sensación se instaló en su cuerpo en lugares a los que sólo él parecía llegar.
— ¡Muy bien! —exclamó Facundo sujetándoles la puerta—. Han sido un público estupendo, pero el espectáculo ha terminado.
Pedro se puso en pie, visiblemente enfadado, pero sin apresurarse a salir.
—Ya ha oído, necesitamos un poco de privacidad —continuó presionando Facundo.
Pau tenía la sensación de que Pedro quería hacer algo, pero no sabía qué; lo que sí sabía era que estaba muy tenso. Entonces apreció el contraste que había entre aquellos dos hombres. Allí estaba Facundo, tan elegante como siempre; guapo, pero débil por dentro. Y Pedro, sólido como una roca, transmitía más poder con sus ojos de lo que Facundo podría transmitir con todo el cuerpo.
Y se dio cuenta de algo increíble.
¡Pedro estaba defendiéndola!
La misma sensación cálida la rodeó de un modo tan eficiente como si él la estuviera abrazando realmente. Entonces supo que él cuidaría de ella, y eso la hizo sentirse agradablemente segura.
—Estaré fuera —le dijo antes de salir.
Y se quedó a solas con Facundo.
Hola aqui les traigo un nuevo capitulo, se pone interesante, comenten asi subo otro mañana :) Gracias a todos por leer @patty_lovepyp. Capitulo dedicado a Mili (@frogyalvarez) gracias por todo, sos genial♥
muy bueno el capitulo!! me encanto
ResponderEliminarayyyyyy porfis regalanos un cap mas!!!!!
ResponderEliminarporfissssss
buenísimo,ojala pau le pueda contar pronto a pepe que el bebe es suyo!!!
ResponderEliminarjusto ahora aparece facundo,me encanta la novela
ResponderEliminarMañana??? No podés subir hoy otro????? Está buenísima esta novela
ResponderEliminaruhh justo ahora que le estaba por decir que era el padre, aparece este gil como odio a los facundos (no espor nada pero conoci a alguien con ese nombre que me hace odiar a todos los facundos jaja ) ... bueno me encanto espero que subas mas y que pepe y pau puedan estar juntos
ResponderEliminarBien nabo el tal facundo! Y los celos de PP mortales!
ResponderEliminarPor qué tiene que aparecer justo ahora? Foo era el momento justo para que Pau le contara a Pedro sobre la fiesta!! Muy buen capítulo!! Hacelo desaparecer a Facundo jajaja
ResponderEliminar