jueves, 22 de agosto de 2013

Capítulo 19- Aprendiendo a Amar

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—Ya —murmuró con sequedad—. Una madre soltera que no podrá trabajar muchas horas a no ser que dejes al niño todo el día en una guardería y entonces tu sueldo quedará en una miseria. ¿Es así como pretendes arreglártelas?
Pau sabía que no iba a ser fácil... jamás había pensado que lo sería. Pero oírselo decir de ese modo... Tuvo que respirar hondo y tratar de recuperar la seguridad que había tenido al empezar a pensar en tener un hijo.
—Muchas mujeres lo hacen.
— ¡No con mi hijo!
La vehemencia de sus palabras la sorprendió. ¿Era aquél el hombre con fama de soltero empedernido que no pensaba jamás en tener familia?
— ¿Qué propones entonces? ¿Ayudarme económicamente a criarlo?
—No sólo eso —respondió al tiempo que se ajustaba la corbata—. Algo mucho más conveniente para todos. Un trato que hará que tú no tengas que preocuparte por el trabajo y que os dará al niño y a ti seguridad de por vida.

Se le hizo un nudo en la garganta. No era posible. No podía estar sugiriendo que se casaran, pero... ¿qué otra cosa podría garantizar la seguridad que un niño necesita? Quizá lo había subestimado. Desde luego nunca habría esperado que alguien tan reacio al compromiso como Pedro Alfonso pudiera sugerirle que se casara con él, y menos aún a ella. ¿Acaso la perspectiva de tener un hijo podía cambiarlo tanto, hasta el punto de considerarla candidata a convertirse en su esposa?
La esposa de Pedro
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¿Cómo sería ser su esposa? Despertarse junto a él cada día, sentir su cuerpo fuerte protegiéndola cada noche, formar una familia con él. Tener a su hijo y tenerlo a él también... era como un sueño.
Sabía que él no la amaba, pero podrían hacer que funcionara. Ella sí lo amaba y haría que funcionase aunque para ello tuviera que hacerse pasar por Cleopatra todas las noches. Estaba dispuesta a hacer lo que fuera.
Merecería la pena.

Esperó en silencio, incapaz de hablar y preguntarle a qué trato se refería.
—Tengo una casa a unos cien kilómetros de la ciudad. Yo no voy tanto como me gustaría, pero está en buenas condiciones. Es el lugar perfecto para que críes al niño —continuó explicando como si le estuviera proponiendo un negocio—. Yo me encargaré de todos los gastos de la casa y te daré cierto dinero al mes para que no tengas que preocuparte por trabajar.

Una tremenda decepción cayó sobre ella como una losa y la dejó inmóvil durante varios segundos.
—Creo que es lo mejor para los dos. Yo te visitaré los fines de semana que pueda.
— ¿Y qué me dices de mi madre? —preguntó cuando por fin se sintió capaz de articular palabra—. ¿Quién cuidará de ella? No, Pedro. De ninguna manera.
—Ella puede vivir allí también. Hay mucho espacio, podréis estar todos juntos allí.
—Gracias por tu generosa oferta, pero me temo que no estoy en venta. Quizá en otro momento...
Añadió echándolo a un lado para poder refugiarse en el cuarto de baño a respirar tranquila, pero él la agarró del brazo.

—Escúchame. Te estoy ofreciendo un hogar para el niño. Me encargaré de que tu madre tenga los mejores médicos y el pequeño los mejores pediatras. Tendrá todo lo que necesite. ¿Qué esperas... una oferta mejor?
—Me tranquiliza saber que te preocupas tanto por el futuro de tu hijo. ¿Y cuál sería mi papel en todo ese arreglo?
—Tú criarás al niño, se supone que eso es lo que quieres hacer, ¿no? Y no tendrás que hacer nada en la casa ni trabajar fuera. Es más, te pagaré por el privilegio. Así que podrías intentar ser un poco más agradecida.
— ¡Agradecida! Déjame adivinar… supongo que también esperas que comparta tu cama cuando sientas la necesidad. ¿Es así como quieres que muestre mi agradecimiento?

Le apretó el brazo hasta que los dedos se le clavaron en la piel. Quizá fuera más fuerte que ella, pero no iba a darle la satisfacción de saber que estaba haciéndole daño.
—Hace un rato no parecías tener ningún problema en acostarte conmigo. ¿O es que has olvidado lo que sentías?
No, no lo había olvidado. Nunca podría olvidar lo que la hacía sentir.
— ¿Has olvidado cómo me has suplicado que te tomara? —le preguntó sin apartar la mirada de sus ojos mientras con la otra mano comenzaba a acariciarle un pecho, acelerándole la respiración.
Pedro cubrió el poco espacio que había entre ellos y la dejó sentir el poder de su excitación. El corazón de Paula empezó a latir como un caballo desbocado cuando él se entretuvo en acariciar la tersa piel de sus pezones.

— ¿Me estás diciendo en serio que no te gustaría volver a hacer el amor conmigo? —abandonó su pecho para acariciarle la espalda y presionarla contra la dureza de su excitación—. ¿De verdad no me deseas?
Su voz era como un embrujo para su alma, al igual que sus caricias lo eran para su cuerpo. Bajó la mano hasta alcanzar sus nalgas y masajearlas con sus sabios dedos.
—No puedes negarlo. Me deseas tanto como yo a ti.
—Peeedro —trató de implorarle mientras el cuerpo entero le decía que tenía razón. No podía negar que lo deseaba con todas sus fuerzas... Pero eso no significaba que pudiera comprarla como si fuera parte de su negocio.
—Lo ves —dijo en tono victorioso—. No puedes negarlo.
—Pedro —repitió con más fuerza esa vez, la fuerza que le daba presenciar tanta arrogancia—. No pienso ser tu amante, tu mantenida.
—No lo dices en serio —le dijo—. Déjame que te enseñe lo que realmente quieres —bajó la cabeza dispuesto a apoderarse de su boca, pero no llegó a hacerlo porque Pau se escabulló de sus brazos con una determinación que no habría sabido decir de dónde había obtenido.

Se fue hasta la otra punta de la habitación y lo miró fijamente para demostrarle que lo que iba a decirle era verdad.
—Créeme, Pedro. No voy a ser tu amante. No quiero ser la mantenida de nadie. ¿Es que no te das cuenta de lo insultante que es?
— ¿Y qué demonios esperabas entonces… que te pidiera matrimonio? ¿Eso es lo que esperabas? ¿Un cuento de hadas?
Pau controló su rostro para no revelar sus verdaderos sentimientos. Oyéndolo de su boca sonaba tan ridículo... ¿Pero por qué no iba a desear que las cosas salieran bien, por qué no iba a querer criar a su hijo rodeado de una verdadera familia? ¿Qué tenía de malo desear que el amor tuviera algo que ver en todo aquello?
Pero a él no podía decirle nada de eso.
—No seas ridículo —consiguió decir cuando estuvo segura de que no la traicionaría la voz—. Ya te lo he dicho, no quiero nada de ti.
Sin embargo, él siguió mirándola como si pudiera leer algo más en su rostro.
—Era eso lo que esperabas, ¿verdad?
Sus palabras se acercaban peligrosamente a la verdad. ¿Por qué había tenido que enamorarse de él? Todo había sido tan sencillo al principio, cuando no había descubierto todavía lo que escondía aquel hombre tras su fachada arrogante y prepotente. Hasta ese momento, había imaginado encantada lo que sería criar a su hijo sola. Pero ahora sabía que lo amaba y no podía imaginar la vida sin él.
No obstante, levantó la cara y lo miró dignamente.
—Debes de quererte mucho a ti mismo. Lo digo muy en serio, no quiero nada de ti.
Él le devolvió la mirada con la misma dignidad, pero también con frialdad añadida.
—Muy bien entonces. Porque yo no tengo la menor intención de formar una familia. Ninguna en absoluto —añadió dirigiéndose a la puerta que separaba el dormitorio del resto del departamento—. Me voy a trabajar. Sólo tienes que cerrar la puerta al salir.
—Bajaré enseguida —dijo Pau consciente de que necesitaría al menos diez minutos para recomponerse lo bastante como para ver a nadie.
—No te molestes —dijo él—. Vete a casa.
Y se marchó


Hola aca les dejo el capitulo de hoy, perdon por subir tarde pero antes no podia, disfrutenlo y comenten, puede que mañana suba doble dependiendo de los comentarios. Que tengan una linda noche @patty_lovepyp. Pdta: OLIVIA amor de mi vida nace yaaaa !!!!

7 comentarios:

  1. Q lo ignore...no se va a poder resistir!

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  2. pobre pau!!!
    me encanta la nove,esta buenísima!!!

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  3. AHora es tiempo de que Pau lo enamore perdidamente y se vuelva loco con ella y no le de bola. Que lo histeriquee bastante así aprende jaja

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  4. Pobre Pau... este Pedro es un bolud..... espero la tenga que remar cuando se arrepienta ;)

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  5. Creo q PP merece q lo haga sufrir un poquito asi aprende!! Ojala se venga el cap doble...me encanta!!

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  6. pobre pauu!! que malo que es me encanto el cap!!!

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